PARTE 2
Al mediodía, el SUV negro de mis padres entró a toda velocidad en la entrada de casa del abuelo.
Mason llegó detrás de ellos en su coche deportivo, rociando grava como si la casa ya fuera suya.
Papá entró sin llamar.
"Esta broma termina ahora."
El abuelo se sentó junto a la chimenea bajo una manta gris.
Para cualquiera más, parecía débil.
Yo sabía que no era así.
Mamá se apresuró hacia él con un dolor teatral.
"Arthur, estábamos destrozados. Claire nos manipuló."
El abuelo levantó una mano.
"Te reíste."
"Estaba en shock."
"Mason dijo que le había dejado todo."
Mason metió ambas manos en los bolsillos.
"Le dijiste a papá que yo acabaría dirigiendo la empresa."
"He dicho que podrías conseguir un puesto", respondió el abuelo. "En cambio, robaste uno."
La expresión de Mason cambió menos de un segundo.
Me di cuenta.
Y el abuelo también.
Papá se giró hacia mí.
"¿Qué le has estado diciendo?"
"Muy poco", dije. "Los registros bancarios hablan claro."
La habitación se quedó en silencio.
Mamá se recuperó primero.
"Los registros pueden malinterpretarse."
"No estos."
Giré mi portátil hacia ellos.
Un diagrama financiero conectaba a Vale Industrial con tres proveedores falsos: Northcrest Logistics, Blue Harbor Consulting y M&R Procurement.
Las iniciales de Mason aparecieron en uno de los casos.
La dirección de casa de papá aparecía en otro.
La firma de mamá estaba pegada al tercero.
Papá bajó la voz.
"¿Has revisado archivos de empresas privadas?"
"Fui autorizado por el presidente."
El abuelo levantó una carta de compromiso firmada.
Mason se rió demasiado alto.
"Aunque se moviera dinero, era una consultoría legítima."
"Entonces no te importará explicar por qué Northcrest facturaba a la empresa por entregas de acero en fechas en que el almacén estaba cerrado."
