Se parecía exactamente a la caja de placaje que el padre de Robert le había tallado cuando era niño. Había visto lo que creía que era la misma caja en nuestro sótano después de que Robert muriera.
"Ese era una copia", admitió Michael. "Papá lo hizo para que no notaras que faltaba el original."
Se me apretó el pecho.
Incluso en algo tan ordinario como una vieja caja de pesca, Robert me había ocultado la verdad.
Michael la puso delante de mí.
Dentro había un sobre con mi nombre, varias fotografías descoloridas, recortes de periódico antiguos, documentos oficiales y un pequeño cuaderno de cuero.
Antes de que pudiera tocar nada, Michael se inclinó sobre la mesa.
"Mamá, antes de leer la carta, tienes que entender algo."
Su voz temblaba.
"Papá nunca fue solo un granjero."
