Reflexión final
Así que... ¿Qué silla elegiste?
Tómate un momento para pensar por qué ese lugar se sentía correcto. ¿Buscabas conexión, comodidad, control o distancia?
A veces, entenderse a uno mismo comienza con notar las decisiones más pequeñas.
Y a veces, algo tan simple como una silla puede revelar más de lo que esperas.
