Capítulo 3: Viejos instintos
La azafata se detuvo cerca de su fila, escaneando a los pasajeros.
"Disculpe", dijo ansiosa. "El capitán necesita saber si alguien a bordo tiene experiencia como piloto de combate."
Mara dudó.
Durante meses había intentado vivir en silencio, desaparecer en la vida ordinaria. Pero al mirar alrededor de la cabaña y ver los rostros preocupados de extraños, sintió que algo despertaba dentro de ella.
Podría dejar el ejército.
Pero no podía dejar de ser quien era.
"Soy piloto", dijo suavemente.
El asistente se inclinó hacia él.
"Un piloto de combate. Fuerza Aérea de EE. UU. Yo volaba F-16."
Un murmullo se extendió por la cabaña mientras la gente se giraba para mirarla.
En ese momento ya no era solo Mara.
Era de nuevo la capitana Dalton.
