A sus espaldas, ocultaba algo.
Se me revolvió el estómago.
Esto era todo.
Lo que fuera que estuviera planeando.
Cualquier secreto que hubiera ocultado durante quince años.
Entonces los faros parpadearon a través de la ventana.
Un coche entró en la entrada.
Un momento después llamaron a la puerta principal.
Aaron sonrió.
Una extraña sonrisa.
Uno que nunca había visto antes.
"Vaya, vaya", dijo.
"¿De verdad pensaste que estaba contigo por amor?"
Las palabras me golpearon como un puñetazo.
Cada miedo se hizo real al instante.
Lo miré atónito.
Aaron abrió la puerta principal.
Y un hombre entró.
Nunca le había visto antes.
Parecía tener unos sesenta años, vestía un traje azul marino y llevaba una plegadora de cuero.
Me miró directamente.
Luego sonrió.
"Hola, Emily."
Me levanté.
“Who are you?”
The man glanced at Aaron.
Aaron nodded.
The stranger extended his hand.
“My name is Michael Carter.”
I didn’t recognize the name.
Then he added softly:
“I was your father’s business partner.”
Everything inside me froze.
My father had died when I was twelve.
I barely remembered his business.
"¿Qué tiene que ver esto con todo esto?" Pregunté.
Michael parecía emocionado.
"Más de lo que crees."
Aaron se acercó y puso una mano en mi hombro.
Por primera vez en toda la noche, su expresión parecía seria.
No cruel.
No culpable.
Solo nervioso.
"Emily", dijo en voz baja, "hay algo que llevo años intentando decirte."
Me aparté.
"Entonces empieza a hablar."
