La causa más común: envejecimiento
Una de las causas más frecuentes de las crestas verticales es simplemente el envejecimiento.
A medida que envejecemos, la producción natural de aceites y humedad del cuerpo disminuye. Esto puede afectar a la matriz uñal—el tejido responsable del crecimiento de las uñas—haciendo que las uñas se sequen y se vuelvan más frágiles. Como resultado, pueden formarse sutiles crestas a lo largo de la superficie de la uña.
Al igual que las arrugas en la piel, las crestas verticales de las uñas se consideran un cambio normal relacionado con la edad y generalmente no son motivo de preocupación.
Factores nutricionales
En algunos casos, las crestas prominentes de las uñas pueden estar asociadas a deficiencias nutricionales.
Las uñas requieren cantidades adecuadas de vitaminas, minerales y proteínas para crecer correctamente. Deficiencias en nutrientes como:
- Hierro
- Vitamina B12
- Folato
- Magnesio
- Zinc
a veces puede contribuir a cambios en la textura y el aspecto de las uñas.
La deficiencia de hierro, en particular, puede provocar uñas frágiles y otras anomalías en las úlglas. Si los cambios en las uñas van acompañados de fatiga, debilidad, mareos o piel pálida, puede valer la pena hablar con un profesional sanitario sobre las pruebas de nutrientes.
