Deshidratación y uñas secas
La falta de hidratación también puede afectar a la salud de las uñas.
Cuando las uñas se secan excesivamente, pueden desarrollar crestas más visibles y ser propensas a agrietarse o a agrietarse. La exposición frecuente al agua, productos de limpieza agresivos y desinfectantes a base de alcohol puede eliminar aún más la humedad de las uñas.
Usar regularmente cremas hidratantes de manos y aceites para cutículas puede ayudar a mejorar la apariencia de las uñas y reducir las crestas relacionadas con la sequedad.

Condiciones médicas que pueden afectar la apariencia de las uñas
Aunque las crestas verticales suelen ser inofensivas, ciertas condiciones médicas pueden contribuir a cambios en el crecimiento y la textura de las uñas.
Estos pueden incluir:
Trastornos de la tiroides
Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden afectar al crecimiento de las uñas. Algunas personas con problemas tiroideos desarrollan uñas frágiles, crestas o de crecimiento lento.
Enfermedades autoinmunes
Afecciones como la artritis reumatoide, el lupus y ciertos trastornos inflamatorios pueden a veces asociarse a anomalías en las uñas.
Enfermedad vascular periférica
Una mala circulación puede reducir la entrega de oxígeno y nutrientes a la matriz ungueal, lo que puede afectar el desarrollo de las uñas.
Afecciones de la piel
Afecciones dermatológicas como el eccema y la psoriasis pueden afectar a las uñas, provocando crestas, hoyos, decoloración o engrosamiento.
Es importante recordar que los cambios en las uñas por sí solos rara vez son suficientes para diagnosticar una condición médica. Los médicos consideran la apariencia de las uñas junto con otros síntomas y la historia clínica.
