No existe una cantidad perfecta para todas las personas. Las necesidades varían según la edad, el gasto energético, la alimentación general y el estado de salud.
Como referencia práctica, puede utilizarse una pequeña porción que quepa en la palma de la mano. La American Heart Association aconseja consumir los frutos secos con moderación debido a su densidad calórica y elegir versiones sin cantidades excesivas de sal o azúcar.
No es necesario pesar cada nuez. El objetivo consiste en integrarlas razonablemente, evitando comer directamente de una bolsa grande porque así resulta más difícil controlar la cantidad.
10. La forma de consumirlas también importa
Las nueces naturales o tostadas sin exceso de sal suelen ser las opciones más sencillas. Las variedades cubiertas de azúcar, caramelo, chocolate o grandes cantidades de sodio pueden convertir un alimento nutritivo en un producto mucho más calórico.
Puedes añadirlas a:
Avena con fruta.
Yogur natural.
Ensaladas verdes.
Pan integral casero.
Cremas de verduras.
Platos de arroz o cereales.
Fruta cortada.
Batidos espesos.
Salsas elaboradas con hierbas.
Mezclas de frutos secos sin azúcar añadido.
También pueden triturarse y emplearse como cobertura para verduras o pescado, aportando una textura crujiente.
11. ¿Es mejor comerlas crudas o tostadas?
Ambas opciones pueden formar parte de una dieta saludable. El tostado modifica ligeramente el sabor, la textura y algunos componentes, pero no convierte automáticamente a las nueces en un alimento perjudicial.
Es preferible evitar aquellas que han sido fritas en abundante aceite, excesivamente saladas o cubiertas con azúcar. Si las tuestas en casa, utiliza una temperatura moderada y vigílalas porque pueden quemarse rápidamente.
Conservarlas correctamente también es importante. Debido a su contenido en grasas insaturadas, pueden volverse rancias cuando permanecen expuestas al calor, el aire o la luz durante demasiado tiempo.
Guárdalas en un recipiente bien cerrado, en un lugar fresco y seco. Para periodos prolongados, pueden mantenerse en el frigorífico o el congelador.
12. ¿Las nueces hacen aumentar de peso?
Ningún alimento aislado determina el peso corporal. El aumento se produce cuando, durante un periodo prolongado, se consume más energía de la que el organismo utiliza.
Las nueces contienen bastantes calorías en un volumen pequeño, pero también son saciantes. Los estudios no muestran necesariamente un aumento de peso cuando se integran en cantidades moderadas dentro de una alimentación equilibrada.
La clave está en la sustitución. Si una persona toma nueces además de todos sus aperitivos habituales, aumentará la ingesta total. Si las utiliza para reemplazar productos menos nutritivos, el resultado puede ser diferente.
13. ¿Quiénes deben evitar las nueces?
