El sobre que guardé
Años después, la gente sigue preguntando si me arrepiento de haber parado la primera boda.
No lo sé.
Ese sobre me rompió el corazón durante un tiempo.
Pero también salvó nuestro matrimonio antes de que empezara.
Porque una boda es de un solo día.
Un matrimonio es cada día después.
Y a veces la verdad llega en el peor momento posible, temblando en las manos de alguien que debería haber hablado antes.
Pero si somos lo bastante valientes para enfrentarla, la verdad no siempre destruye el amor.
A veces, elimina las mentiras que se interponían en el camino del amor.
Todavía tengo ese sobre.
No porque quiera recordar el dolor.
Sino porque quiero recordar la lección.
El amor no se prueba con comienzos perfectos.
Se demuestra con lo que hacemos cuando la música se detiene, las puertas se abren y la verdad camina por el pasillo ante nosotros.
