Limpiar no significa bañarse a diario
Aquí tienes una verdad importante: mantenerse limpio no requiere ducharse todos los días.
La mayoría de los dermatólogos y geriátricos coinciden en que, para adultos mayores de 65 años, ducharse dos o tres veces por semana suele ser suficiente, salvo que haya sudoración intensa, incontinencia o alguna condición médica que requiera lavados más frecuentes.
En los días sin ducha, las prácticas de higiene sencillas suelen ser suficientes:

- Lavar la cara, las manos, las axilas y la ingle
- Cambiarme de ropa regularmente
- Usar un paño húmedo y tibio para una limpieza específica
Este enfoque mantiene el cuerpo limpio sin dañar la piel.
