Ronquidos o pausas en la respiración
La apnea del sueño afecta frecuentemente a personas con diabetes tipo 2. Este trastorno fragmenta el sueño y empeora el desequilibrio metabólico. Un círculo vicioso: cuanto menos duermes, más difícil es regular los niveles de azúcar en sangre.
Sed intensa en mitad de la noche
Despertarse con la boca seca y una sed difícil de saciar no es normal. Es una reacción del cuerpo a la deshidratación causada por el exceso de azúcar en la sangre. Los riñones eliminan mucho líquido y el cuerpo pide agua para compensar.
Sentirse agotado a pesar de haber dormido toda la noche
Dormir siete u ocho horas y seguir levantándome cansado… Es frustrante y revelador. Cuando las células no absorben la glucosa correctamente, el cuerpo carece de energía a primera hora de la mañana. Este tipo de fatiga persistente es un signo clásico de diabetes.
Boca seca en cuanto te despiertes
Más allá de la sed nocturna, una sequedad bucal sistemática al despertar puede indicar niveles altos de azúcar en sangre. Con el tiempo, esta sequedad favorece caries y ciertas infecciones orales. Un detalle a mencionar en tu próxima cita médica.
