Hojaldre de calabacín y zanahoria con queso

El calabacitín y las zanahorias forman una base vegetal suave y equilibrada. El calabacini aporta suavidad, mientras que las zanahorias aportan color, una nota ligeramente dulce y una textura más firme. El queso rallado, ya sea mozzarella, emmental o comté, enriquece la receta con una textura que se derrite y un sabor más o menos pronunciado. El feta, opcional, refuerza el lado mediterráneo del plato con su toque salado y ligeramente ácido.

Esta hojaldre es perfecta para una comida familiar, un almuerzo ligero, una cena vegetariana o un buffet salado. Se puede servir caliente, caliente o incluso frío, lo que la convierte en una receta cómoda y versátil. Acompañado de una ensalada verde, verduras crudas, una sopa fría o verduras a la parrilla, se convierte en un plato completo y agradable. Su preparación sigue siendo sencilla, pero hay algunos pasos importantes para conseguir una textura perfecta: escurrir bien el calabacine, colocar correctamente las hojas de pasta filo, equilibrar la mezcla con los huevos y supervisar la cocción para obtener un resultado dorado sin exceso de humedad.

##Ingrédients para 6 personas

8 hojas de
masa filo 3 calabacín rallado
2 zanahorias ralladas
250 g de queso rallado, mozzarella, queso emmental o comté
200 g de queso feta desmenuzado, opcional
3 huevos
200 ml de leche
150 ml de nata líquida
80 ml de aceite de oliva
1 cucharadita de levadura
en polvo 1 diente de ajo, eneldo o perejil
picado
Sal
y pimienta
Mantequilla o aceite derretidos para untar