PARTE 3: LA VIDA QUE CONSTRUYÓ DESPUÉS
Seis meses después, Corinne había creado una empresa de viajes llamada Open Road Collective, que ofrecía viajes para mujeres que reconstruían sus vidas tras un divorcio, duelo, agotamiento o grandes cambios. Su negocio creció rápidamente porque no se limitaba a vender habitaciones de hotel y vuelos. Ofrecía a las mujeres pruebas de que empezar de nuevo podía convertirse en el comienzo de algo mayor.
La familia de Daniel sufrió las consecuencias del desastre de la boda. Vendieron su casa en Savannah para saldar deudas. Loraine se retiró de los círculos sociales que antes valoraba tanto. El matrimonio de Bethany comenzó bajo presión económica y la vergüenza pública, mientras crecía el resentimiento entre ambas familias.
Daniel perdió su trabajo tras meses de bajo rendimiento. Vendió su coche, se mudó a una habitación alquilada y aceptó trabajos administrativos en una empresa de logística. Por la noche, seguía la página de la empresa de Corinne, viendo fotografías de ella sonriendo en lugares que una vez le había dicho que nunca podría permitirse visitar. Ya no la culpaba. Lo que quedaba era el arrepentimiento por la rara mujer a la que no había valorado.
Un año después de su separación, sus caminos se cruzaron en un hotel donde Corinne organizaba un lanzamiento de viajes y Daniel trabajaba a tiempo parcial como personal de banquetes. Cuando la vio rodeada de periodistas e invitados, le temblaron las manos y un vaso cayó de su bandeja. Corinne le miró sin ira ni lástima. Ella asintió educadamente, como haría con cualquier empleado, y luego volvió a su entrevista.
Su indiferencia le dolía más profundamente que el odio. Se había convertido en un extraño en una vida que una vez creyó que ella nunca podría construir sin él.
