Crea un ritual relajante.
Un baño caliente, música relajante o ejercicios de respiración tranquilos… Regálate un momento de paz antes de irte a dormir.
Elige la moderación.
- Limita tu consumo de agua entre 1 y 2 horas antes de irte a dormir.
- Toma una comida ligera al menos dos horas antes de irte a dormir .
- Evite el café y el alcohol después de las 4:00 p. m.
Presta atención al ambiente de tu dormitorio.
La clave para una buena noche de sueño es una habitación fresca y tranquila, libre de pantallas y luz azul (sin televisión ni teléfono).
Un último consejo: escucha a tu cuerpo.
Despertarse de vez en cuando no es motivo de preocupación. Pero si se convierte en un hábito, quizás sea momento de revisar tu estilo de vida o abordar el estrés subyacente. Y si los despertares nocturnos persisten, no dudes en consultar a un médico.
Un sueño intranquilo significa que redescubrimos que el sueño que obtenemos es reparador, beneficioso y esencial.
