Sopa de cebolla gratinada: el gran clásico francés revisitado

Una sopa reconfortante con un gratín perfectamente dorado

La sopa de cebolla es uno de los platos más emblemáticos de la cocina francesa. Con cebollas caramelizadas suavemente, un caldo rico en sabor, tostadas y una generosa capa de queso gratinado, ofrece una comida sencilla pero increíblemente reconfortante.

Tradicionalmente, el final au gratin se hace bajo el gratinador del horno. Pero gracias a la Freidora de Aire, ahora es posible conseguir una corteza aún más dorada, crujiente y que se derrite en la boca en solo unos minutos. El queso burbujea, adquiere un hermoso color ámbar y forma esa capa gourmet que da todo el encanto a la receta.

Perfecta para noches frescas, una cena familiar o una comida envolvente, esta sopa de cebolla gratinada en freidora de aire es tan elegante como fácil de preparar.

¿Por qué usar sopa gratinada?

es ideal para gratinar sopas servidas en ramequines o cuencos compatibles con calor. El aire caliente circula rápidamente alrededor del queso, lo que da como resultado una superficie bien dorada sin secar la sopa.

El queso se derrite rápido, se vuelve ligeramente crujiente en los bordes y mantiene un corazón perfectamente fibroso. El pan absorbe parte del caldo mientras permanece ligeramente crujiente por encima.

Este método también es más rápido que el horno tradicional y te permite preparar varias raciones individuales sin esperar mucho.