Tortilla de patata frita a la sartén

###1. Prepara las patatas

Empieza pelando las patatas y luego enjuágalas rápidamente bajo agua fría para eliminar el exceso de almidón de la superficie. Sécalos bien con un paño limpio o papel de cocina. Este paso ayuda a controlar mejor el proceso de cocción y evita que el agua moleste la grasa en la sartén.

Corta las patatas en rodajas finas, medias redondas o pequeños cubos iguales. Las tortillas finas y redondas hacen una tortilla más tradicional, que se derrite en la boca, mientras que los cubos ofrecen una textura más rústica. El grosor ideal es de unos 3 a 5 milímetros. Las piezas demasiado gruesas requerirán un tiempo de cocción más largo y pueden mantenerse firmes en el centro. Las piezas demasiado finas pueden deshacerse y resultar en una textura demasiado compacta.

###2. Prepara la cebolla

Si se usa cebolla, pélala y luego córtala en rodajas finas. La cebolla aporta un dulzor natural y una ligera nota dulce tras la cocción. En la cocina española, su presencia es objeto de debate, pero sigue siendo muy popular por su suavidad y fragancia. Un corte fino permite que la cebolla se deshaga con la tortilla sin opacar la textura.

Para un sabor más discreto, la cebolla se puede cocinar suavemente junto con las patatas. Para un sabor más intenso, se puede colorear ligeramente antes de añadir las patatas. La versión sin cebolla se mantiene más sobria y resalta más el sabor de los huevos y las patatas.

###3.Cocina las patatas en una sartén

Calienta una sartén antiadherente grande a fuego medio-bajo. Añade las 3 cucharadas de aceite de oliva y los 30 g de mantequilla. Cuando la mantequilla esté derrita, añade las patatas y luego la cebolla picada si la usas. Remuecíalo suavemente para cubrir los trozos con grasa.

Sazona ligeramente con sal y pimienta y cubre la sartén. Cocina a fuego bajo o medio-bajo durante unos 20 a 25 minutos, removiendo regularmente. Las patatas deberían quedar tiernas sin dorarse demasiado. La tradicional tortilla española se basa más en la repostería confitada que en la repostería crujiente. Las patatas deben aplastarse ligeramente bajo la espátula manteniendo cierta sujeción.

Si las patatas se pegan, añade un chorrito muy ligero de aceite de oliva. Si se colorean demasiado rápido, reduce el calor. Cocinar suavemente permite una textura suave y homogénea, esencial para una tortilla exitosa.