###4.Bate los huevos
Mientras se cocinan las patatas, rompe los 6 huevos en un bol grande. Añade una pizca de sal y pimienta negra recién molida. Bate los huevos con tenedor o batido hasta que estén suaves, sin intentar incorporar demasiado aire. Una tortilla debe mantenerse densa y derritiéndose, y no espumosa como algunas tortillas.
El condimento del huevo es importante, ya que las patatas absorben parte de la sal. Un buen equilibrio entre huevos y patatas ayuda a evitar una tortilla insípida. La pimienta negra aporta una nota aromática ligera que combina bien con la dulzura del plato.
###5. Mezcla las patatas con los huevos
Cuando las patatas estén tiernas, sácalas de la sartén con una espátula o una cuchara ranurada si hay exceso de grasa. Colócalos en el cuenco que contiene los huevos batidos. Mezcla suavemente para distribuir las patatas de forma uniforme entre los huevos sin triturarlos completamente.
Deja reposar la mezcla durante 5 minutos. Este tiempo de reposo permite que las patatas calientes absorban ligeramente los huevos y le den sabor a todo el huevo en su conjunto. Este paso contribuye a la textura suave de la tortilla. La mezcla debe ser generosa, con patatas bien cubiertas pero no ahogadas.
###6.Hornea el primer lado de la tortilla
Limpia ligeramente la sartén si es necesario, luego vuelve a fuego medio-bajo. Añade un pequeño chorrito de aceite de oliva si la superficie parece seca. Vierte la mezcla de huevo y patata en la sartén y extiende uniformemente con una espátula. Alisa la superficie sin sobrecargar.
Cocina suavemente durante unos 6 a 8 minutos. Los bordes deberían empezar a fijarse, mientras que el centro sigue algo inestable. La cocción debe ser gradual para evitar que la parte inferior se queme antes de que el interior se mantenga unido. Una sartén antiadherente de tamaño medio da como resultado una tortilla más gruesa. Una sartén demasiado grande resultará en una tortilla más fina que se parece más a una tortilla.
