PARTE 1 — La mentira de 8.000 dólares
Helen había pasado la mayor parte de su vida resolviendo problemas antes de que se convirtieran en desastres. Crió a tres hijos, sobrevivió a años difíciles y aprendió una lección importante: nunca dejar que el miedo sustituya a la lógica.
Así que cuando un joven mecánico miró su pelo canoso y le habló como si no entendiera su propio coche, ella se quedó callada.
Al menos, al principio.
Kyle empujó una factura por el mostrador y tocó el número con su bolígrafo.
"Ocho mil dólares", dijo. "¿Efectivo o tarjeta?"
Helen miró la factura.
