Hematomas frecuentes,
sangrado prolongado,
fragilidad ósea,
mayor riesgo de fracturas.
Por lo tanto, una dieta equilibrada es esencial para evitar complicaciones.
Cómo mantener un equilibrio seguro
La mejor manera de obtener beneficios sin riesgos es sencilla: una dieta equilibrada y supervisión médica. No se recomienda tomar suplementos de vitamina K por cuenta propia, especialmente para quienes toman anticoagulantes.
Lo ideal es mantener una rutina alimentaria constante, sin grandes variaciones en la ingesta de verduras ricas en vitamina K, e informar siempre a su médico de cualquier cambio en su dieta o del uso de suplementos.
Conclusión:
La vitamina K no es peligrosa para las personas mayores cuando se consume de forma equilibrada. El riesgo real surge de la falta de control en casos de uso de medicamentos anticoagulantes. Por otro lado, cuando se administra adecuadamente, puede ser una gran aliada para la salud ósea, cardiovascular y la coagulación sanguínea.
