Wohlford afirma que la mejor manera de protegerse del cáncer es consumir una variedad de frutas y verduras, y la forma más sencilla de hacerlo es “comer el arcoíris”, es decir, elegir una amplia gama de colores al hacer la compra. “Tenga en cuenta que se han descubierto e investigado más de 4000 fitoquímicos”, explica. “No existe un superalimento que los contenga todos. Cada uno ofrece diferentes funciones y beneficios”. [2] Los siguientes alimentos son conocidos por su gran poder anticancerígeno. Esta lista no es exhaustiva, pero incluirlos en la dieta es un buen comienzo para reducir el riesgo de padecer cáncer.
1. Verduras crucíferas

Las verduras crucíferas incluyen rúcula, bok choy, brócoli, coles de Bruselas, repollo, coliflor, col rizada y nabos, entre muchas otras. Son ricas en una serie de nutrientes importantes, incluidos carotenoides (betacaroteno, luteína y zeaxantina), vitaminas C, E y K, folato y minerales [4].
Estas verduras, además de ser muy nutritivas, son una excelente fuente de glucosinolatos, indoles e isotiocianatos, compuestos que contienen azufre y que les confieren su característico aroma. Estos compuestos se han asociado con un menor riesgo de cáncer de pulmón y colorrectal [5]. Diversas investigaciones han indicado que el consumo de verduras crucíferas puede reducir el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, como el de próstata, colorrectal, de pulmón y de mama [4].
2. Cúrcuma
