Mientras tanto, exprime el limón y añade el zumo al vaso de agua que queda. Añade las semillas de chía con su gel y mezcla bien. Por último, incorpora miel para endulzar y hacer la bebida aún más agradable.
Bebe esta preparación cada mañana, con el estómago vacío, para promover la purificación del cuerpo, estimular la digestión y mantener un nivel constante de energía a lo largo del día. Con el uso regular, notarás una piel más luminosa y un metabolismo más activo.
