Muchos tesoros están ocultos en la rica herencia agrícola de Italia, entre ellos el travieso (Prunus dasycarpa), un fruto casi olvidado que merece ser redescubierto y apreciado por su excepcional combinación de delicioso sabor y beneficios para la salud.
El biricoccolo, también conocido como ciruela, es una variedad única de albaricoque que crece en casi toda Italia y de la cual existen muchas variedades locales diferentes. Este fruto, de forma redondeada y piel que varía de color amarillo-naranja a rojo intenso, tiene una pulpa jugosa, dulce y fragante, lo que la convierte en una delicia para el paladar.
Sin embargo, a pesar de su historia antigua y sabor sabroso, el biricoccol ha sido en gran medida olvidado a lo largo de las décadas, superado por otras variedades más comunes de albaricoques. Afortunadamente, en los últimos años, ha habido un interés creciente por esta fruta olvidada, lo que nos ha llevado a redescubrir sus virtudes nutricionales y culinarias.
