###5. Prepara las hojas de filo
Precalienta el horno a 180°C. Elige una bandeja para gratinar o una bandeja rectangular adecuada. Pincela el fondo del plato con mantequilla derretida o aceite. La masa filo seca rápidamente al aire libre. Mantén las hojas sin usar bajo un paño limpio y ligeramente húmedo durante el montaje para evitar que se rompan.
Coloca una primera hoja de masa filo en el plato, dejando los bordes ligeramente sobresalientes si es necesario. Pincela la superficie con un poco de mantequilla derretida o aceite. Añade una segunda hoja y luego cepillo de nuevo. Repite con unas 4 hojas para formar una base crujiente y sólida. Las hojas pueden solaparse ligeramente en un patrón escalonado para cubrir toda la parte inferior del plato.
###6. Añade el tope
Vierte el relleno de calabacín, zanahoria y queso sobre la base filo. Extiende uniformemente con una espátula, sin rellenar demasiado. Un relleno demasiado compactado podría cocinarse de forma menos uniforme. Si es necesario, dobla sobre los bordes de la masa filo que sobresalga hacia dentro.
El relleno debe formar una capa uniforme. Esta regularidad permite que la masa hojaldra se cocine de forma uniforme y se corte más fácilmente después de hornearla. Para un final más indulgente, se puede añadir una fina capa de queso rallado encima antes de cerrar con las hojas restantes.
