Las semillas a menudo se desechan y desechan, aunque en la mayoría de los casos están entre las partes más nutritivas de las frutas y verduras. A continuación enumeramos algunas semillas que ofrecen numerosos beneficios para nuestra salud, explicando cómo utilizarlas.
Semillas de calabaza y colesterol. Comer 70 gramos de semillas de calabaza al día puede ayudarnos a reducir el colesterol en un 10% en un mes, según un estudio reciente. Estas semillas son ricas en fitoesteroles, compuestos que bloquean la absorción de grasas y empujan al hígado a mantener niveles saludables de colesterol.
Semillas de girasol e hipertensión. 40 gramos al día ayudan a reducir la presión arterial entre un 4 y un 6%, según un estudio estadounidense. Al ser digeridas, las semillas de girasol liberan compuestos que relajan los vasos sanguíneos y favorecen la circulación.
