Al ser rica en vitamina C, la lichi es un alimento ideal para quienes no toleran la fruta ácida y no aprecian los cítricos. Esta vitamina ayuda a la regeneración de los tejidos corporales, además de permitir la absorción de hierro y prevenir la anemia y las infecciones.
El potasio lichi promueve la transmisión y generación de impulsos nerviosos, promueve la actividad muscular normal y regula el equilibrio de agua en las células. El magnesio, en cambio, apoya las funciones intestinales, nerviosas y musculares, y tiene un ligero efecto laxante.
