PARTE 3
Richard me señaló directamente.
"¡Robó registros confidenciales de la empresa! ¡Arrestadla!"
El agente federal principal ni siquiera miró en mi dirección.
"El teniente Vale no proporcionó ningún documento robado", respondió. "Tu metalúrgico senior cooperó bajo protección federal de denunciantes."
El rostro de Camille se puso blanco.
"Rosa firmó un acuerdo de confidencialidad."
El almirante Cross respondió con calma antes de que nadie más pudiera hacerlo.
"Ningún acuerdo protege conductas delictivas o fraudes contra Estados Unidos."
Mi padre negó con la cabeza, incrédulo.
"Estás destruyendo toda una empresa por un solo componente defectuoso."
El almirante dio un paso adelante.
"Un componente defectuoso hirió a siete marineros."
Me miró.
"Este oficial entró en una sala de máquinas en llamas tres veces distintas para salvar vidas. Esas cicatrices representan coraje."
Luego volvió a mirar a Richard.
"También representan las consecuencias de tus decisiones."
Alrededor del salón de baile, todos los oficiales navales se pusieron de pie una vez más.
Esta vez nadie aplaudió.
Su silencio pesaba mucho más.
El teléfono de Richard siguió vibrando sin pausa.
Los bancos habían congelado líneas de crédito.
La Marina había suspendido todos los pagos pendientes.
Los miembros de la junta exigían una reunión de emergencia.
Su imperio empresarial se desmoronaba minuto a minuto.
Camille corrió hacia mí y me agarró del brazo.
"Por favor, para esto", susurró. "Diles que ha habido un malentendido."
Bajé la mirada con calma hasta que soltó mi manga.
"Aprobaste certificados de seguridad falsos después de saber que esas piezas podían fallar."
"Estaba protegiendo la empresa."
"Estabas protegiendo los beneficios."
En pánico, Camille sacó el móvil y escribió un mensaje apresuradamente.
Un agente del FBI se puso inmediatamente a su lado.
"Por favor, deja el teléfono sobre la mesa."
"Es privado."
El agente giró la pantalla hacia todos los que estaban cerca.
El mensaje incompleto decía:
ELIMINA TODOS LOS ARCHIVOS DE RESOLUTE. BORRA LAS COPIAS DE SEGURIDAD. AHORA.
Uno de los abogados del Departamento de Justicia esbozó una leve sonrisa.
"Intentar destruir pruebas en medio de una investigación federal suele facilitarnos mucho el trabajo."
Camille rompió a llorar.
Richard permaneció en silencio.
Por primera vez en mi vida, parecía pequeño.
No como el poderoso empresario que todos admiraban.
Solo un hombre asustado viendo cómo todo lo que había construido desaparecía.
