Los carotenoides dietéticos* se han relacionado con un menor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón; sin embargo, se necesita más investigación para determinar el efecto del consumo de betacaroteno a través de los alimentos en la prevención del cáncer [18]. Las zanahorias, los boniatos y las verduras de hoja verde oscura como la col rizada y las espinacas son excelentes fuentes de betacaroteno.
*Nota: Los suplementos de betacaroteno no han demostrado el mismo efecto. De hecho, podrían aumentar el riesgo de cáncer [18]. Siempre es mejor obtener el betacaroteno de los alimentos.
8. Pescado graso

Algunos estudios sugieren que incluir varias porciones de pescado graso, como atún blanco, salmón, arenque del Atlántico, mejillones, anchoas y sardinas, cada semana puede reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. Esto se debe probablemente a su alto contenido en vitamina D y ácidos grasos omega-3, los cuales se cree que reducen el riesgo de enfermedades, incluido el cáncer [19,20].
Menciones honoríficas
